Como continuación al artículo anterior, tras fijar los objetivos es necesario preparar las herramientas que deben conducirnos al logro del principal objetivo, es decir el trabajo deseable y acorde a lo que cada uno se propone.
Como es lógico, la principal herramienta tiene que ser el currículum. No existe un único modelo de currículum ideal, aunque siempre hay que tener en cuenta la capacidad de síntesis. Atrás quedaron las múltiples páginas, ahora no deben exceder la dos y sin embargo tienen que aportar la información relevante para el seleccionador.
Tras el currículum, se examinan los puntos más sobresalientes en relación con la carta de presentación, dejando para un próximo artículo los aspectos relativos a la entrevista de selección.
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